Nos llegó el momento de cocinar nuestra segunda cerveza colaborativa, esta vez con los hermanos brasileros

La semana posterior a la South Beer Cup 2017, mientras seguíamos emocionados por la medalla ganada por la Oktoberfest, recibimos un mail que nos sorprendió… Básicamente Richard de LOHN BIER (microcervecería elegida como la mejor de Sudamérica en la reciente South Beer Cup) junto a su amigo Rubens de la nueva cervecería Blend Bryggeri venían para Argentina y nos preguntaban si nos interesaba hacer una cerveza colaborativa con ellos. Obviamente no lo dudamos. Era jueves y ellos llegarían el lunes siguiente para cocinar el martes. Había mucho para definir y preparar, pero lo único que teníamos claro era que lo íbamos a hacer sea como sea. Porque nos encanta este ritual cervecero.

Después de algunos llamados y grupo de Whatsapp, nos encontramos hablando portuñol con Richard que nos contaba sobre su travesía. Venían desde Santa Catarina en una expedición hasta Mendoza a buscar barricas de roble usadas para vino para sus cervezas, y en el camino querían visitarnos, así de sencillo, así de concreto. Sin pensarlo estábamos armando la receta. Definimos el estilo pensando en cómo combinar lo mejor de ambos países y cervecerías: una Brown Ale. Nos pareció el estilo ideal para el clima sudamericano en esta época del año. Usaríamos cinco maltas, incluída la Barley loaf de Maltería Blumenau, una malta única que aporta notas a pan, bizcochuelo y maní; lúpulos 100% argentinos, nugget para amargor (24 IBUs) y cascade para que sus notas cítricas y resinosas balanceen el dulzor de las maltas caramelo. Una cerveza de moderado contenido alcohólico (5,4%). No conformes con esto, queríamos darle una vuelta más de tuerca, usar algún ingrediente especial que la haga única; y así pensamos en el café de Algarroba. Ese fruto típico de Córdoba y el norte Argentino que podría aportar aromas y sabores a chocolate, miel, vainilla, canela y hasta pimienta.

Para nombrar esta cerveza quisimos buscar algo que nos identifique a ambos países. Algo que compartamos, algo que nos una. Así surgió el nombre de CATARATA Brown Ale, porque en las cataratas se unen nuestros mundos, porque tienen fuerza y porque fluyen a un ritmo frenético e imparable como lo hace la revolución cervecera y en particular esta colaboración. Este nombre fue mutando al pasar las semanas ya que nos dimos cuenta de que todo el aporte de la algarroba no podía dejarse de lado, entonces decidimos llamarla definitivamente ALGARROBA Brown Ale y mantener el logo de la catarata que hace alusión a esta unión Brasil Argentina.

Ayer, 6 de junio, se cocinó en un ritual que queda para el recuerdo: nuestros hermanos brasileros, nosotros y una banda de amigos, lechones, costillares y verduras en todas sus formas de la mano del gran chef (y amigo de la casa) Lucho Sincic (el Vikingo). Y, obviamente, mucha birra de la buena.

Y si de Brasil y Argentina se trata, lógicamente no podía faltar una pelota y el picadito improvisado entre los fermentadores.

En unos 20 días tendremos esta cerveza lista, a excepción de una parte que guardaremos en un par de barricas de roble y dejaremos a la espera de que el tiempo, la oscuridad y los taninos de la madera hagan su magia… Nuestra primera experiencia en este hermoso mundo de la madera.

Estamos realmente muy contentos y queremos compartir esta alegría con todos ustedes. Gracias especiales a Richard, a Rubens y a Jesse por tanto compartido.

¡Que esto siga, que sea una CATARATA y que corra cerveza!

Comments are closed.